miércoles, 28 de enero de 2009

PRISMAS DE FRESNEL EN PACIENTES AMBLIOPES

Antes de nada hay que definir que es cada cosa:

-Los prismas de Fresnel son una lámina transparente auto adhesiva que se pega al cristal de una gafa con el fin de corregir una desviación ocular. Esta lámina lleva un relieve prismático característico que provoca que la luz se desvíe de su tradicional línea recta (como lo hace un prisma) para conseguir nuestro fin: la corrección del estrabismo o desviación ocular.

-Una persona con un ojo ambliope es aquella cuya agudeza visual es inferior a la normal aún con la mejor graduación posible. Suelen ser pacientes que han sufrido en la infancia estrabismos, graduaciones altas o cualquier otra alteración ocular que se trató demasiado tarde. El sistema visual, por ello, no se desarrolló correctamente.

Las principales desventajas de los prismas de Fresnel son dos: No son muy estéticos y reducen ligeramente la agudeza visual del ojo en que se coloca debido al patrón de líneas que lo constituyen. No obstante, son imprescindibles en altas desviaciones y para probar cualquier cambio prismático.

Un reciente estudio evaluó la pérdida de visión que provocaban estos prismas en varios sujetos para comparar sus efectos. Así se comparó la perdida de agudeza visual y sensibilidad al contraste que experimentaban diez sujetos normales y diez amblíopes, sin patologías y perfectamente graduados con ambos ojos. Se dividió a los ojos en 3 grupos: Ojos normales, ojos ambliopes y ojos directores (el que funciona de un modo correcto en un paciente ambliope)

Los resultados mostraron que tanto la agudeza visual como la sensibilidad al contraste descendían en los 3 grupos, al ir incrementando la potencia del prisma. No obstante, mientras que en la prueba de contraste no se hallaron diferencias significativas en la reducción, en la agudeza visual encontramos un dato muy interesante: La agudeza visual descendía porcentualmente menos en los ojos ambliopes que en los otros dos grupos. Es decir, los ojos con buen rendimiento visual bajaban más rápidamente a rendimientos pobres; sin embargo, los ojos ambliopes reducían más lentamente su agudeza visual para una misma potencia prismática.

Esto puede ser debido a que el ojo ambliope no es tan hábil para detectar la ligera degradación de la imagen causada por los prismas, incluso en potencias bajas, resultando un tratamiento muy recomendado para estos sujetos.

Por todo ello, se deduce que los prismas de Fresnel son una gran herramienta para el control del ojo ambliope estrábico en potencias altas, medias y bajas, puesto que afectan poco a su visión. Además, estos pacientes son capaces de tolerar desde las más fuertes prescripciones prismáticas hasta las más bajas, sin interferencia notable en su agudeza visual.

domingo, 11 de enero de 2009

OPTOMETRIA Y PRISMAS

La prescripción de prismas en la práctica optométrica para la compensación de forias descompensadas es una forma de tratamiento donde la literatura médica carece de consenso.

La mentalidad clásica se basa en la idea de que los prismas no deben ser prescritos en ausencia de síntomas de disfunción binocular. Las medidas típicas de la visión binocular no estrábica se podrían resumir en estas cuatro:

1. Heteroforia:
Representa la posición natural de los ejes visuales en ausencia de fusión y por lo tanto corresponde a la parte de la desviación debida al sistema de vergencias.

2. Disparidad de Fijación:
Representa un pequeño desalineamiento de los ejes visuales durante la visión binocular, normalmente medida en segundos de arco. Aunque para muchos clínicos alude a la presencia de estrés en el sistema visual, otros lo consideran un error resuelto necesario para el sistema de control de vergencias.

3. Foria Asociada:
Es la cantidad de prisma necesaria para disminuir la disparidad de fijación a cero. La existencia de foria asociada en pacientes sintomáticos es indicativo de estrés visual y requiere tratamiento.

4. Reserva de Vergencia Fusional:
Esta medida valora la capacidad del sistema de vergencias para controlar la heteroforia. Se utiliza como forma general el criterio de Sheard, según el cual la reserva de vergencia fusional deber ser, al menos, el doble de la heteroforia presente.

Cada una de estos valores informan sobre un aspecto específico de la visión binocular, y mientras que muchos optometristas solo se basan en uno de los parámetros para determinar un tratamiento, otros se basan en la combinación de varios para la toma de decisiones. Esta falta de consenso en la literatura debe corregirse para proveer las bases inequívocas de la prescripción de prismas.

El criterio de Sheard es un método razonable y meditado para cuantificar la prescripción pero no existen estudios aleatorios y controlados que demuestren su eficacia. Muchos profesionales defienden la importancia de la foria asociada como medida fundamental para la eliminación de los síntomas. Antes de prescribir el valor prismático definitivo, es necesario probar los prismas compensadores durante al menos diez minutos. Pasado este tiempo, se vuelve a medir la foria asociada y, si esta vuelve al valor inicial significa que el mecanismo de adaptación de vergencias es demasiado fuerte para compensarse con el prisma, por lo que no tendra beneficio clínico ninguno. Por otro lado, si la foria asociada es nula tras la prueba, constituirá la prescripción definitiva y será el tratamiento de elección.